Al día siguiente de la que llegaba a casa me encontre a Rosana, tenía como dos días sin verla, y me fui al centro con ella. Ella y sus amigos son acróbatas y se han formado una compañia. Iban al zócalo a sacar unas perras y yo me uni a la troupe, como fotógrafo.

El zócalo es enorme, tan enorme como lo pintan , pero el espectáculo esta en las calles aledañas, llenas de ambulantes que venden cualquier cosa que te puedas imaginar, ocupando las aceras y obligando en muchos casos a caminar por la calzada arriesgando tu integridad, para otro día queda comentar el tráfico.
Os quiero
2 comentarios:
Me alegro que de momento te vaya todo de lujo. Asi qme gusta que vayas conociendo la ciudad por si me animo en Navidades a hacerte una visitilla.
Estoy pasando mi ultima noxe en los estates. Me han puesto en un hotel de lujo con spa, piscina y todas estas cosas que nos gustan cuando lo paga otro. Micro
ese maicro majo, ahi partiendo a los gringos!! Cuidate campeón y ya hablamos, tengo algunas cosillas de intendencia del piso que comentarte. Te escribo en proximas fechas. Unbeso
Publicar un comentario