En el caso de la Mesoamericana, este sistema tenía su núcleo en los grandes lagos del Valle de México: Texcoco, Xoximilco y Chalco. La gran capital de los Aztecas, Tenochitlan, se levantaba en una isla en medio de los lagos, en la que según la leyenda sus primeros moradores descubrieron un águlia devorando una serpiente en lo alto de un nopal (en torno a 1325), lo cúal curiosamente coincidía con una profecía descrita por sus sacerdotes y también con el emblena nacional.

La ciudad, llegó a contar con medio millón de habitantes en su época de mayor esplendor y fue conquistada por Hernán Cortés en 1521, tras un largo asedio a la isla. Durante éste, Cortés se refugió en una localidad cercana, Coyacán, que ahora es un barrio de la ciudad (de 600.000 habitantes) y dónde yo vivo.
Los españoles fueron los que tomaron la decisión de desecar los lagos (pinches gachupines), a lo largo de los siglos se les fueron ganando terrenos hasta acabar con ellos. La ciudad pasó de ser una isla a estar surcada por canales, hasta que estos también se desecaron (quedando testimoniales los de Xoximilco).
Y así creciendo y creciendo y desecando y desecando, llegó a tener casi 20.000.000 millones de almas aposentadas en gran parte en el lecho seco de los lagos y con todos sus rios canalizados en grandes drenajes por debajo de la ciudad.
Todo el agua del drenaje de la ciudad se lleva por grandes canalizaciones que desembocan en el Golfo de México, a varios cientos de km de distancia. Esta canalización de aguas negras lleva bien lejitos del Valle toda la mierda de la ciudad, eso si a su paso riega grandes áreas de cultivos, que a modo de venganza acaban consumiendo los mismos que los regaron. Tan severa es la situación que esos campos sufren sequias en los meses vacacionales, cuando hay menos habitantes en la capital.
Paradójicamente, todo el agua que cae en la Ciudad de México, se va por las alcantarillas rumbo al Golfo, mientras encima hay problemas de abastecimiento de agua. Solución: el agua se trae de otros valles cercanos (unos cientos de km) subiendo y bajando montañas y creando escasez en esas zonas ¿Insostenible? Si un chingo.
Pero lo más gracioso de todo es que cada vez que llueve un poco severo (y ocurre a menudo), la ciudad se inunda, (lógico no, estamos en un lago). Con razón mi profesor de Prehispánica, Doctor en Arquitectura y Antropología, cuando le preguntan por las 7 maravillas del país, contesta:
- Si las pirámides son impresionantes, pero para mi la mayor maravilla del país son esos drenajes profundos de 9 metros de diámetro, que impiden que los chilangos nademos en metro y medio de mierda. Por que el día que fallen (su mantenimiento es bastante conflictivo) vamos a tener que salir de casa con el tubo de bucear. Eso si, las gafas no nos van a servir para nada.-